viernes, 12 de febrero de 2010

¿Cómo saber si le agrado? Los gestos delatadores de la comunicación no verbal


¿Le agradaré? ¿Podré lanzarme? ¿Será demasiado pronto?... Estas y otras tantas son las preguntas que se hacen cotidianamente hombres y mujeres cuando conocen a una persona en la cual están interesadas. Lo cierto es que esos primeros momentos en los cuales aún no te decides a confesar tus intenciones son particularmente tensionantes, sobre todo porque no sabes a ciencia cierta si serás bienvenido o te darás de bruces.

Realmente no es tan difícil, basta aprender a leer adecuadamente las señales extraverbales aunque considero que cuando hablamos de comunicación extraverbal, podría decir sin temor a equivocarme, que todos sabemos más de lo que creemos. Somos comunicadores extraverbales expertos pero muchas veces no nos percatamos de ello.

Acerquémonos a la práctica con un ejemplo: toda mujer sabe cómo corresponder a los requerimientos amorosos de un hombre que le resulta atractivo pero también sabe cómo frenar una relación no deseada o cómo alentar a la pareja potencial. A la misma vez, las mujeres aprenden a controlarse para no parecer demasiado interesadas o para hacer notar su interés. Pero... la mayoría de las mujeres no pueden precisar con exactitud cómo lo hacen y a la mayoría de los hombres les resulta particularmente difícil detectar y decodificar estas señales, esto último ya lo hemos comentado en el artículo: ?¿Por qué los hombres prefieren los acercamientos directos??.

¿Cómo aprender a leer estos gestos de acercamiento o rechazo? Es muy sencillo porque cada nueva relación generalmente muestra una serie de pautas comunes.

¿Cuáles son los gestos más comunes que indican el deseo de un acercamiento y el interés por la otra persona? Generalmente la preocupación por el arreglo personal es un factor que delata interés: las mujeres juguetean con el cabello o se acomodan repetidas veces la ropa. Los hombres se pasan la mano por el cabello o se tocan la corbata. Por lo general, éstos son gestos que transcurren de manera automática e indican preocupación por lucir bien ante los ojos de la otra persona por lo cual, también indica que ese otro nos interesa en alguna medida.

Pero continuemos en el análisis de la gestualidad. A medida que pasa el tiempo y avanza el flirteo, las señales van siendo más obvias: miradas rápidas o prolongadas directamente a los ojos del otro. Aunque también existen algunos signos menos obvios: las personas tienden a sentarse de frente y rara vez vuelven el cuerpo hacia un lado mostrando siempre los brazos distendidos en señal de aceptación. Los brazos cruzados sobre el pecho no son sinónimo de apertura o señal de "vía libre".

En muchas ocasiones las personas suelen realizar roces sustitutivos; son muy comunes: pasar suavemente el dedo por el borde de una copa o dibujar figuras imaginarias sobre el mantel.

Probablemente uno de los gestos más inconscientes y menos notados es el mostrar la palma de la mano. La mayoría de nosotros dejamos ver muy poco nuestras palmas; sin embargo, cuando estamos frente a una persona que deseamos conquistar las palmas de las manos se enseñan constantemente incluso en aquellos gestos sociales donde normalmente van hacia adentro como puede ser el taparse la boca al toser.

En sentido general los especialistas en el galanteo humano afirman que este proceso combina dos elementos diversos en ambos géneros. Las mujeres primero intentan mostrar su sensualidad para seducir al hombre y luego intentan controlar el deseo desatado mediante un comportamiento menos directo que involucra miradas tímidas y gestos suaves (sería un recoger sus cordeles y es la parte del flirteo donde normalmente los hombres se pierden). Los hombres, por su parte, primero tratan de demostrar su masculinidad parándose muy erguidos y gesticulando agresivamente para después tranquilizar a la fémina asumiendo el comportamiento de un niño y haciendo bromas.

Resulta tentador extraer una conclusión simplista sobre estos gestos asumiendo que uno de ellos es indicador del deseo de agradar y conquistar a la otra persona pero en algunas ocasiones esta gestualidad no indica un deseo de aproximación sexual sino simplemente una bienvenida. Lo cual, ya es un buen primer paso. Lo más importante es analizar cada gesto en su contexto y tener siempre presente que muchos de estos signos delatan algunos deseos profundos pero que también pueden estar relativamente ocultos para la persona por lo cual en muchas ocasiones también se requiere de una buena dosis de paciencia.

Fuente:
Davis, F. (1998) El lenguaje de los gestos. Buenos Aires: Emecé.

Fuente: http://sexo-eros.blogspot.com/2010/01/como-saber-si-le-agrado-los-gestos.html

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