viernes, 18 de marzo de 2011

La mujer: ¿pasiva por naturaleza?


Muchas son las creencias acerca del papel ?pasivo? de la mujer en las relaciones amorosas y específicamente durante las relaciones sexuales: ?la mujer no necesita tener orgasmos? ?la mujer no debe asumir la iniciativa sexual? ?si la mujer no tiene orgasmos, debe fingirlos para quedar bien ante el hombre?. Estas y otras creencias son algunos de los estereotipos con los que se han formado las mujeres a través de múltiples generaciones; pero? ¿hasta dónde son válidos estos criterios?

A pesar de resultar obsoleto o poco creíble que algunas personas consideren que la mujer no necesita satisfacción orgásmica, un gran número de culturas, y sobre todo las religiones de raíces judeo-cristianas desalientan la idea de que la mujer reciba placer durante la relación sexual; incluso algunos pueblos de África someten a sus mujeres a temprana edad a una extirpación del clítoris para evitar el orgasmo en su madurez.

Sin embargo, los estudios sexológicos y las nuevas tendencias sociales comprenden el acto sexual como un momento placentero donde, tanto el hombre como la mujer, tienen la posibilidad de ofrecer y recibir placer de su amante. Se considera entonces que el sexo es también para la mujer es una oportunidad para satisfacer su apetito sexual, planteándose por algunos especialistas que la abstinencia sexual y la carencia de orgasmos en las féminas pueden provocar sentimientos de frustración, insatisfacción sexual, resentimientos e ira contra el hombre, conflictos y en algunos casos, infidelidades o incluso la disolución de la pareja.

Otra de las creencias sociales más comunes sobre el papel de la mujer en la relación sexual se orienta a la pasividad que debe asumir en el acto sexual. Y es que muchos consideran que la mujer resulta ?pasiva por naturaleza? y que debe esperar a que el hombre tome la iniciativa en la relación sexual.

Nada más errado que esto. Es normal que la mujer tome la iniciativa y sea creativa durante el galanteo, el juego y el propio acto sexual, pues la presencia de fantasías, comunicación y deseo sexual es algo innato tanto en el hombre como en la mujer. La mujer se ha transformado en pasiva como resultado de una educación antisexual que enfatiza en el papel paciente de la mujer en el acto sexual; sin embargo, las féminas tienen también deseos y necesidades como el hombre, así como el derecho a su expresión durante la relación sexual.

Otro estereotipo muy fuertemente ligado a esta idea, es la creencia de que la mujer en caso que no llegue al orgasmo debe fingirlo para satisfacer al hombre. ¿Por qué? Es muy frecuente que esto ocurra ante el temor de la mujer al disgusto, el desprecio o el abandono del hombre; sin embargo, es válido recordar que el orgasmo durante el acto sexual no debe ser un objetivo, por lo tanto fingirlo sólo ocasionará mayores problemas limitando el placer sexual a la consecución o no del mismo.

La farsa del orgasmo simulado hace más difícil la solución del problema, su tratamiento no radica precisamente en ésta alternativa si no en la comunicación abierta con la pareja, de manera que juntos puedan adoptar otras formas de disfrute sexual más profundas que satisfaga completamente las necesidades de la mujer.

Nada, que de falsas ideas hemos vivido hasta hoy, pero ahora tenemos nuevas perspectivas ¡empleémoslas!

Fuente: http://sexo-eros.blogspot.com/2011/03/la-mujer-pasiva-por-naturaleza.html

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