jueves, 17 de marzo de 2011

Eyaculación Precoz: ¿Cómo el aprendizaje la determina?


La eyaculación precoz es una disfunción sexual que afecta a un gran número de hombres en todo el mundo. Al contrario de lo que pueda pensarse, la mayoría de los casos de eyaculación precoz son primarios; es decir, la persona siempre la ha manifestado desde la primera relación sexual. Esto se debe al hecho de que el aprendizaje desempeña un papel fundamental en la creación del reflejo condicionado de la eyaculación.

No debe olvidarse que la eyaculación es un reflejo fisiológico y por ende, es susceptible al aprendizaje. Por ello, cuando los adolescentes comienzan a explorar su sexualidad, es vital orientarles sobre cómo deben realizar la masturbación.

Debe conocerse que la masturbación apresurada por el temor a ser cogidos in fraganti o matizada por el sentimiento de que se está haciendo algo inadecuado genera un condicionamiento inadecuado. En otras palabras: cuando el hombre se masturba con prisas poco a poco va creando un reflejo mediante el cual, el más mínimo estímulo excitante del medio incita el reflejo eyaculatorio.

De la misma forma, cuando los jóvenes viven sus primeras relaciones sexuales con temor y apuros, éstas ayudan a reafirmar la eyaculación precoz. Luego, con el paso del tiempo otros mecanismos psicológicos hacen que la eyaculación precoz no desaparezca sino que se consolida; por ejemplo, cuando el hombre vive episodios continuos de eyaculación precoz comienza a manifestar un miedo anticipado por su desempeño, esto le genera ansiedad y en ocasiones no sólo provoca la eyaculación precoz sino que además coadyuva la aparición de la disfunción eréctil. Así, la relación sexual se transforma de un momento placentero y distendido a un examen exigente que se debe pasar a toda costa.

Cuando el hombre vive la sexualidad de esta manera, no aprende a identificar las señales previas a la eyaculación y por esto no sabe controlarla. Para que este aprendizaje no tenga lugar el joven simplemente debe aprender a controlar su reflejo eyaculatorio procediendo a la masturbación sin prisas y deteniéndose antes de llegar al punto de no retorno.

En este sentido debe conocerse que la eyaculación comprende dos acciones que tienen un carácter secuencial: emisión y expulsión. La emisión es el primer mecanismo donde se depone el líquido seminal de los conductos deferentes, las vesículas seminales y la glándula prostática hacia la uretra posterior. La segunda fase, la expulsión, implica el cerrado del cuello de la vejiga seguido de contracciones rítmicas de la uretra y la relajación intermitente del esfínter externo de la uretra.

Es importante que el hombre aprenda a controlar la eyaculación antes de que tenga lugar la expulsión, para ello debe aprender a centrarse en sus sensaciones y cuando percibe que está a punto de llegar a la emisión, detiene los estímulos excitantes. Si bien las técnicas para controlar la eyaculación precoz son muy variadas, algunas de las cuales pueden leerse en: Eyaculación Precoz: 12 estrategias para combatirla.

Fuente: http://sexo-eros.blogspot.com/2011/02/eyaculacion-precoz-como-el-aprendizaje.html

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