jueves, 22 de abril de 2010

El condón anti violación: ¿una alternativa?


Ha salido al mercado un nuevo producto, el condón anti violación. Su nombre comercial es rape-axe y fue inventado por Sonnet Ehlers, una doctora que había atendido a múltiples féminas víctimas de violaciones en Sudáfrica y que tiene su propio sitio web para promocionar su invento: Rape-aXe.

Sin embargo, la idea no es nueva, el primer prototipo se probó en el año 2005 en la propia Ciudad del Cabo.

El rape-axe es un dispositivo de plástico con aristas aserradas y ganchudas en su interior que se introduce en la vagina y no provoca ningún daño ni molestia a la mujer pero en caso de asalto sexual el pene del hombre queda atrapado dentro de la cápsula de forma que no solo sentirá un gran dolor sino que no se lo podrá quitar a menos que visite un hospital, en cuyo caso, se denunciará a sí mismo. No obstante, se aclara que este curioso dispositivo no causa ningún daño permanente al pene ni transmite ninguna enfermedad.

Lo cierto es que este invento había pasado desapercibido hasta que su creadora propuso una distribución gratuita de 30 mil unidades; entonces las más diversas voces se han levantado sosteniendo diferentes argumentos, desde aquellos que afirman que ésta será una medida preventiva que hará a los hombres desistir de sus propósitos o aquellos que aseveran que los agresores se harían más violentos y podrían matar a su víctima.

Hay quienes sostienen que el dispositivo que supuestamente debería ayudar a las mujeres se convierte en una agresión a su propia integridad y que es una vuelta al medioevo. Lo cierto es que no me gusta asumir ideas preconcebidas y las realidades culturales pueden resultar muy diversas asi que aún habrá que esperar en relación con el posible éxito o eficacia de este invento.


Fuente:
(2010, abril) Asociaciones de mujeres dudan de la eficacia del condón anti-violación. En: Europapress.

Fuente: http://sexo-eros.blogspot.com/2010/04/el-condon-anti-violacion-una.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada