jueves, 13 de mayo de 2010

Disfunción eréctil y ejercicio en bicicleta: la realidad detrás del mito.


La disfunción eréctil es una condición bastante común, se estima que alrededor del 7% de los hombres entre 18 y 29 años de edad sufre este padecimiento pero cuando se arriba a más de 40 años la cifra se incrementa hasta el 50%. Actualmente se conoce que las causas de este trastorno son muy variadas, comprendiendo desde los factores eminentemente psicológicos hasta factores de índole fisiológica.

Muchos especialistas recomiendan el ejercicio físico llegando a afirmar que la actividad física diaria disminuye el riesgo de padecer la disfunción eréctil, pero? ¿qué sucede con la práctica de la bicicleta? Existe una creencia popular que afirma que montar bicicleta con frecuencia puede favorecer la aparición de la disfunción eréctil. ¿Cuánto hay de cierto en esta idea?

Han sido varios los reportes de casos publicados donde se mostraban a ciclistas regulares con problemas de erección y/o disfunción del nervio perineal pero vale aclarar que en su mayoría se han resuelto con cambios en las técnicas de montar, incluyendo descansos o simplemente utilizando un asiento más suave. Otros estudios más preocupantes han reportado cierta prevalencia de la disfunción eréctil en ciclistas profesionales. Estos efectos han sido confirmados en investigaciones fisiopatológicas: se evidencia una disminución significativa en el flujo sanguíneo del pene durante el ciclismo y la vuelta a la normalidad cuando se termina la actividad.

Sin embargo, el estudio verdaderamente significativo estadísticamente es más reciente y fue desarrollado con un total de 1709 hombres donde se incluían ciclistas ocasionales, ciclistas profesionales y no ciclistas. Sus conclusiones fueron sorprendentes: los hombres que no practicaban el ciclismo tenían más posibilidades de desarrollar una disfunción eréctil moderada o completa. Al contrario, los ciclistas ocasionales (aquellos que suelen utilizar la bicicleta una media de 3 horas semanales) presentaron los índices de riesgo más bajos para desarrollar la disfunción eréctil.

Probablemente, ante estas dudas, se ha desarrollado la bicicleta elíptica cuya característica esencial es que reúne las ventajas tradicionales de las cintas para correr y las bicicletas estáticas permitiendo entrenar los músculos superiores e inferiores a la misma vez. A la misma vez, los movimientos elípticos que son necesarios para manejarlas impiden que nos dañemos algún grupo muscular y a la vez imprime la cadencia imprescindible para ser considerada como un ejercicio rítmico que favorece la relajación y con ello la eliminación de buena parte del estrés y la ansiedad cotidiana.

Como punto final, les adelanto a aquellos que no estén sobrados de tiempo que 10 minutos en la bicicleta elíptica equivalen a media hora de footing ;)


Fuentes:
Marceau, L. et. Al. (2001) Does bicycling contribute to the risk of erectile dysfunction? Results from the Massachusetts Male Aging Study (MMAS). Int J Impot Res.;13: 298-302.
Broderick, G. A. (1999) Bicycle seats and penile blood flow: does the type of saddle matter? Journal of Urology; 161:178.
Mulhall, J.P. et. Al. (1996) The effects of bicycle seat compression on cavernosal artery hemodynamics. Int J Impot Res; 8: 130.
Feldman, H. A. et. Al. (1994) Impotence and its medical and psychosocial correlates: results of the Massachusetts Male Aging Study. Journal of Urology;151: 54-61.



Fuente: http://sexo-eros.blogspot.com/2010/05/disfuncion-erectil-y-ejercicio-en.html

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