viernes, 11 de febrero de 2011

Una mirada a la transexualidad


Según datos aportados por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, anualmente en España se presentan 70 nuevos casos de personas que solicitan un cambio de sexo. No obstante, como puede presuponerse, las personas que no están satisfechas con su sexualidad y que desearían este cambio son muchas más. De hecho, se estima que le sucede a uno de cada 30 000 hombres y a una de cada 100 000 mujeres.

Vale aclarar que la transexualidad está considerada como una alteración de la identidad sexual donde existe un desajuste entre el sexo anatómico y la conciencia de género. No obstante, generalmente la intervención psicológica se centra en acompañar a la persona a través del proceso de reasignación del sexo biológico.

Las causas de la transexualidad aún no se han esclarecido totalmente; algunos especialistas abogan por teorías biológicas como aquella que enfatiza en las diferencias en estructuras cerebrales como el hipotálamo mientras que otras teorías afirman que en el periodo fetal se evidencian cambios hormonales responsables de la diferencia entre el género biológico y el género percibido. No obstante, cada vez son más los especialistas que realzan el papel del medio y la educación como un factor determinante o desencadenante, más allá de los posibles cambios biológicos.

El proceso de cambio de sexo es largo y complejo. En muchas ocasiones estas personas ya se percatan de su disociación en la edad escolar y desde este momento comienzan a cuestionarse su sexo biológico, se sienten diferentes, marginados e incluso, rechazados. Estas dificultades suelen resolverse con el cambio de sexo; sin embargo, antes de dar este paso se debe seguir un protocolo médico bien establecido que puede durar años ya que la cirugía y la terapia hormonal no pueden revertirse. En estos casos se analiza si la persona muestra rechazo hacia sus genitales, sentimientos de larga duración de pertenecer al sexo opuesto, ausencia de comportamientos homosexuales y de cualquier trastorno psicopatológico.

En el proceso de reasignación de sexo se involucra un equipo de profesionales que está actuando desde el diagnóstico inicial hasta después de la intervención quirúrgica. Primeramente se realiza un proceso de valoración psicológica donde se analiza si la persona realmente es transexual y si el cambio de sexo biológico puede resolver sus problemáticas. A continuación el endocrinólogo, a través de la prescripción de hormonas, debe contribuir a que la persona desarrolle los rasgos de género y minimice los rasgos típicos del género biológico. Posteriormente se pasa a la cirugía (vaginoplastia o faloplastia), que es una opción por la cual se deciden sólo el 50% de las personas ya que la misma no puede asegurar totalmente que no exista una pérdida de la sensibilidad en el momento de mantener relaciones sexuales. Aún así, muchas personas se someten a otras intervenciones quirúrgicas como la cirugía facial o la masectomía.

Cuando se realiza la reasignación de sexo, las mujeres se adaptan con mayor facilidad a su nueva identidad masculina. Aunque no existe una explicación rotunda para este fenómeno, muchos especialistas piensan que esto se encuentra relacionado con los roles sociales ya que muchos de los transexuales que pasan a ser hombres asumen una vida discreta mientras que aquellos que asumen el género femenino usualmente conducen una vida más activa que en muchas ocasiones incluso se relaciona con el mundo del espectáculo, lo que genera una mayor ansiedad y exposición social.

Fuente: http://sexo-eros.blogspot.com/2011/02/una-mirada-la-transexualidad.html

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