viernes, 4 de febrero de 2011

Duchas vaginales: Sus riesgos y contraindicaciones


Existe un elevado número de mujeres que asumen comportamientos casi obsesivos con la limpieza y el cuidado del cuerpo (y no lo digo en el término peyorativo porque yo soy una de ellas). En materia de sexualidad la limpieza es importantísima, no solo para agradarle a nuestra pareja sino también para evitar algunas enfermedades pero? todo tiene un límite.

Las duchas vaginales en cuestión son un método para limpiar la vagina y eliminar los olores mediante el uso de chorros de agua (que normalmente se mezcla con vinagre o con otras sustancias antisépticas y todo tipo de fragancias).

Generalmente se adquiere un envase especial donde se coloca la solución y desde allí se impulsa al interno de la vagina para limpiarla. Muchas mujeres consideran que este es el mejor método para evitar contagiarse de las enfermedades de transmisión sexual pero realmente no es así.

De hecho, las duchas vaginales incrementan el riesgo de adquirir una enfermedad por lo que poniéndolas en una balanza, son más sus efectos negativos que los beneficios que produce. ¿Por qué?

Por una razón muy sencilla: las duchas vaginales alteran el pH de la vagina y atacan la flora bacteriana que vive en su interior que actúa como una barrera contra los parásitos. Así, son numerosos los estudios que han hallado una relación entre el uso de las duchas vaginales y el aumento de los embarazos ectópicos, la incapacidad para salir embarazada, el cáncer del cervical, la irritación vaginal, la inflamación pélvica y las enfermedades de transmisión sexual.

Para desarrollar una adecuada higiene íntima es recomendable:

-Mantener el área de la vagina siempre limpia y seca.

-Lavar esta zona de manera fundamentalmente externa con un jabón suave y enjuagarla abundantemente.

-Realizar la limpieza de la vulva de adelante hacia atrás, para no arrastrar microorganismos provenientes del ano.

- No utilizar jabones con perfume, talcos para la vagina o desodorantes vaginales en aerosol.

-Preferir la ropa ancha y de algodón evitando el nylon y la lycra.

- Utilizar los tampones solo durante el día y cambiarlos cada tres horas.

No puedo terminar sin puntualizar que la extensión desmesurada en el uso de las duchas vaginales se debe en gran parte a los medios publicitarios que promueven continuamente la limpieza excesiva y el enmascaramiento de los olores naturales a través de esencias construidas artificialmente. Una rutina de limpieza íntima diaria prevé los malos olores y a la misma vez nos permite cuidar nuestra salud sexual sin la necesidad de recurrir a las duchas vaginales.

Fuente: http://sexo-eros.blogspot.com/2011/01/duchas-vaginales-sus-riesgos-y.html

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