jueves, 14 de abril de 2011

El esclavo sexual: Otra forma de vivir la sexualidad


En la práctica de la sexualidad humana existen roles muy diversos y prácticas poco comunes, una de ellas se refiere al ?esclavo sexual?. Vale aclarar que este término se refiere a las personas que dan su consentimiento al sexo y que sienten placer con el dolor y la humillación; en ninguna forma se relaciona con la prostitución sino que el esclavo sexual asume este rol de manera totalmente libre y consciente.

Pero? ¿qué significa exactamente ser un esclavo sexual?

La persona que asume este rol no sólo sufre con el dolor (como en el caso de los sadomasoquistas) sino también con la humillación y el sometimiento. Y es que el esclavo sexual generalmente no sólo se somete durante el coito sino que también asume el rol de esclavo en la relación de pareja. Así, aunque algunas personas sólo asumen el rol de ?esclavo? durante el sexo; es muy común que las peculiaridades del rol de esclavo se extiendan a otras facetas de la vida en pareja. De esta forma, el esclavo haría todo aquello que le ordene el amo.

Curiosamente el rol de esclavo es muy usual entre los hombres mientras que el papel de ?amo? o ?dueño? generalmente es encarnado por las mujeres. En este tipo de relaciones no siempre se practica el sexo ya que en muchas ocasiones la intensidad de la relación erótica que se establece es más que suficiente para ambos miembros. Debe puntualizarse que en algunos casos las personas buscan un amo que no es su pareja, a la cual se mantienen fieles sexualmente.

El uso de arneses, cuerdas y mordazas es muy usual pero también se emplean técnicas de índole psicológica que someten la voluntad del esclavo y lo humillan, como hacerles lamer los zapatos del amo u obligarles a comer en el piso. Por supuesto, la otra faceta del esclavo se encuentra en el amo, una persona que siente placer y satisfacción sexual al humillar y causar dolor a la pareja.

El amo generalmente conoce los límites del esclavo y no sobrepasa las reglas impuestas por éste. Reglas que generalmente se van construyendo en la relación y tienen un carácter implícito pero son necesarias para delimitar hasta dónde se puede llegar. Sólo de esta forma se establece una relación de confianza mutua de manera que el esclavo se deja guiar por el amo porque tiene plena confianza en el mismo. En palabras de Saint-Exupéry el amo seguiría la máxima: ?es necesario exigir a cada uno lo que cada uno puede dar?. Así, la relación amo-esclavo en realidad es un juego de ficción.

Vale aclarar que la Psicología comprende el rol de amo y esclavo como una parafilia sustentada por una dificultad para autoceptarse y valorarse adecuadamente. No obstante, siempre que se respete la vida humana y no se sobrepasen los límites impuestos por el esclavo, este juego erótico en sí no resulta altamente dañino.

Fuente: http://sexo-eros.blogspot.com/2011/04/el-esclavo-sexual-otra-forma-de-vivir.html

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