viernes, 3 de diciembre de 2010

El tratamiento de las fobias sexuales


La fobia es un miedo intenso y desproporcionado ante ciertas situaciones específicas u objetos concretos. Siendo un trastorno de origen eminentemente emocional, las fobias son una de las patologías más extendidas a nivel mundial. De hecho, en los EUA entre el 8 y el 18% de las personas sufren algún tipo de fobia.

Como puede presuponerse, también existe una amplísima variedad de fobias sexuales. Así, podemos hallar la coitofobia o el miedo a mantener relaciones sexuales; la filematofobia o el miedo a los besos y la nudofobia o el miedo a la desnudez. No obstante, existen fobias sexuales eminentemente masculinas como la partenofobia o el miedo a mantener relaciones con muchachas jóvenes; la caliginefobia o el miedo a las mujeres hermosas y la colpofobia o el miedo ante los genitales femeninos. Lo más preocupante es que hace algunos años la edad en que aparecían estas fobias rondaba los 30 o los 40 años mientras que en la actualidad cada vez son más jóvenes las personas que padecen de fobias sexuales, aproximadamente a los 20 años.

Muchas de estas fobias realmente presentan un origen que se remonta a la niñez o a la adolescencia; cuando la persona vivió alguna experiencia que le resultó impactante o traumática (vale aclarar que las experiencias pueden no ser traumáticas en sí mismas pero debido a que carecemos de las herramientas psicológicas para comprenderlas, estas pueden desencadenar una conmoción muy fuerte). Precisamente por esta razón, muchas de las personas que padecen de fobias conocen que su miedo es injustificado pero aún así no pueden controlarlo. No obstante, en otros casos el origen de la fobia sexual es más reciente y se centra en alguna experiencia negativa que ha tenido la persona y que le ha resultado muy impactante desde el punto de vista emocional.

En las etapas iniciales este miedo generalmente no es altamente discapacitante pero con el paso del tiempo, si no se trata, puede convertirse en una problemática que altera las relaciones interpersonales y, en el caso de las fobias sexuales, llegan a incapacitar a la persona para mantener una relación de pareja. De hecho, las personas fóbicas pueden llegar a evitar por completo el sexo o lo restringen a determinadas facetas de la sexualidad. Incluso hay personas que, debido a su aversión al sexo, se mantienen vírgenes durante toda su vida.

La terapia más utilizada para tratar las fobias es la desensibilización sistemática, donde se expone a la persona afectada a los objetos o situaciones atemorizantes. Hoy por hoy, con el desarrollo de las tecnologías, también se utilizan imágenes en 3D para recrear un entorno controlado en el cual la persona se pueda sumergir poco a poco enfrentando sus miedos. El principal obstáculo en el caso de las fobias sexuales, aunque puede parecer paradójico, es el miedo al cambio, el temor al éxito: justamente aquella escena más deseada es también la más temida y amenazante.

Fuente: http://sexo-eros.blogspot.com/2010/11/tratamiento-fobias-los-servicios-del.html

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