jueves, 28 de octubre de 2010

El Filbanserin se detiene en el camino


Recientemente había hecho referencia a un nuevo fármaco que estaba en fase de pruebas: el Filbanserin, algo así como un viagra para las féminas. No obstante, independientemente de los resultados positivos realizados en la fase experimental en un total de con 1 946 mujeres premenopáusicas, cuando la compañía farmacéutica que lo estaba produciendo lo propuso a la FDA, ésta rechazó el medicamento. ¿Por qué?

Porque a partir de una serie de experimentos posteriores se apreció que los efectos del Filbanserin no eran tan diferentes en comparación con los beneficios que reportó el placebo que fue suministrado a las mujeres del grupo de control (estadísticamente hablando nos referimos a un incremento del deseo entre un 3 y un 15%).

Vale aclarar que el Filbanserin no es el primer medicamento que ha deseado combatir los efectos del Deseo Sexual Hipoactivo. En los últimos cinco años se ha descubierto que las hormonas también desempeñan un papel fundamental en el deseo sexual femenino por lo que se han creado parches especiales de testosterona con los cuales supuestamente se aumentarían las ganas de hacer el amor. Si no conocen estos parches no se preocupen, la razón de su desconocimiento se basa en el hecho de que la propia FDA no aprobó su comercialización concluyendo que muy poco podrían ayudar al deseo femenino.

Ahora el Filbanserin apuesta por una solución eminentemente neurológica para curar esta problemática, ya que éste actúa al igual que un antidepresivo. En el futuro, no sabremos por qué solución apostará la industria farmacéutica en su afán de vendernos una cura milagrosa que potencie nuestro deseo y sexualidad.

Lo cierto es que el Deseo Sexual Hipoactivo es una problemática que, más allá de su posible determinación hormonal o neurológica, tiene un elevadísimo componente psicológico que se ve compulsado por la rutina sexual, el desconocimiento de las técnicas amatorias que propician una excitación elevada o simplemente el estrés, la tensión o el agobio.

Las concepciones erróneas sobre la sexualidad, los miedos, el recelo o la falta de confianza en la pareja son otras de las causantes del Deseo Sexual Hipoactivo. Precisamente por esta razón, la cantidad de casos que se resuelven con la psicoterapia o con la simple orientación psicológica son cada vez mayores; la mayor problemática radica en que muchas mujeres no buscan la ayuda especializada prefiriendo abstenerse de las relaciones sexuales.

Fuente: http://sexo-eros.blogspot.com/2010/10/el-filbanserin-se-detiene-en-el-camino.html

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