lunes, 11 de octubre de 2010

Descubriendo las zonas erógenas (parte 1)

Por más que así lo deseemos, el cuerpo humano no es un ascensor que se acciona con solo apretar un botón, pero existen ciertas zonas del cuerpo muy sensibles al tacto que pueden hacer que nuestra pareja suba y baje (de temperatura) si sabemos como tocar esas partes. A continuación te ilustro algunas zonas erógenas que vale la pena conocer.

Cabello y cuero cabelludo. Parece una simple melosidad, pero este tipo de caricias ayudan a liberar tensiones y son una buena forma de comenzar una relación sexual: relajan y predisponen el cuerpo generando una buena tensión sexual.

Orejas. No solamente sirven para oír: acariciando la parte trasera de las mismas y el pabellón auricular puedes incrementar la excitación de tu chica.

Nuca, cuello y hombros: no hay secretos en estas zonas. Son de las más populares a la hora de funcionar como disparadores de excitación.

Ojos. Nada de cosas extrañas, solamente unos tiernos besos suaves sobre parpado pueden estimular los nervios parasimpáticos produciendo una relajación que se traducirá en un incremento de la sensibilidad durante la relación.

La próxima, te sigo contando algunas zonas erógenas para descubrir.

Fuente: entremujeres | Imagen: paperblog


Fuente: http://blogellos.com/descubriendo-las-zonas-erogenas-parte-1/

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