viernes, 4 de noviembre de 2011

Las parejas sustitutas: Una terapia sexual práctica


Los terapeutas sexuales, como bien se sabe, hablan con sus pacientes y les ayudan a lidiar con sus problemas sexuales. A partir de este diálogo el terapeuta explora la personalidad y los problemas de la persona y le va brindando orientaciones prácticas sobre cómo manejar su vida sexual.

Sin embargo, hay terapias que van más allá y se adentran en el terreno práctico incorporando a personas denominadas: compañero sustituto, pareja sustituta o sustitutos sexuales. En términos psicológicos esta persona ocuparía el rol del co-terapeuta.

Obviamente, en el pasado este servicio era requerido mayormente por los hombres pero ahora cada vez más mujeres están reclamando su derecho a la satisfacción sexual y el orgasmo y no dudan en recurrir a los compañeros sustitutos.

En este punto vale aclarar que se trata de profesionales cuyo oficio es reconocido y legal en el país en el cual ejercen ejercen. De hecho, están inscritos en la International Professional Surrogates Association (IPSA), que se dedica a brindar capacitación a sus miembros que deben seguir ciertas reglas y regirse por un código de ética.

La moda de los sustitutos sexuales en la psicoterapia comenzó en los años setenta y pasó por un gran período de auge hasta que en los últimos años ha perdido su importancia. En el momento de mayor éxito, el IPSA contó en los Estados Unidos con casi 300 miembros pero hoy se han reducido a la mitad.

Sin embargo, recientemente esta asociación recibió un inusitado aumento de solicitudes por parte de pacientes del sexo femenino que estaba buscando un sustituto sexual ?certificado?. Así, hoy por hoy aproximadamente el 40% de los sustitutos sexuales son hombres. Lo curioso es que esta tendencia parece tener un carácter internacional ya que la Clínica de Terapia Sexual en Tel Aviv ha reportado cifras idénticas. Obviamente, esto se debe al hecho de que la mujer se ha liberado y desea mejorar su vida sexual.

Pero? ¿qué hace a ciencia cierta el sustituto sexual?

Este profesional trabaja para ayudarle a la persona que solicita sus servicios a mejorar sus habilidades de comunicación y confianza en sí mismo, así como a vivir la intimidad de forma cómoda y placentera. Los organizadores afirman que una adecuada planificación de las sesiones hace que los encuentros sexuales sean menos angustiantes de lo que son en el mundo real (donde cualquier cosa puede suceder).

En general, la terapia con la mujer comienza con el contacto visual y ejercicios donde simplemente se le toma la mano al paciente. Las relaciones sexuales (si suceden), se producen mucho más tarde en el curso del tratamiento. Cada paciente es diferente pero se afirma que la mayoría de ellos requieren de al menos una relación sexual. Los tratamientos suelen durar de tres a seis meses, para un total de 30 a 35 horas.

En el 2007 un estudio examinó a mujeres que sufrían vaginismo y que se sometieron a terapias tradicionales u optaron por el sustituto sexual. Los resultados no dejaron lugar a dudas: el 75% de las mujeres que utilizaron la terapia tradicional mostró mejorías pero todas las que utilizaron el sustituto sexual se recuperaron totalmente.

Por supuesto, hay muchas personas que consideran este tipo de terapia como otra forma de prostitución y lo cierto es que en este caso los límites entre una y la otra están muy difusos. Particularmente, preferiría apostar por la terapéutica tradicional.


Fuentes:
Rettner, R. (2011, septiembre) Use of Surrogate Sex Partners Rising Among Women. En: Health News Daily.
Ben-Zion, I. et. Al. (2007) Surrogate Versus Couple Therapy in Vaginismus. The Journal of Sexual Medicine; 4(3): 728?733.

Fuente: http://sexo-eros.blogspot.com/2011/11/las-parejas-sustitutas-una-terapia.html

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