lunes, 26 de marzo de 2012

Los problemas de comer con prisa

Cuando nos falta el tiempo todo es un desorden: hacemos todo con mucha prisa y muchas veces sin detenernos en momentos en los que es imperiosamente necesario sacar el pie del acelerador. Un claro ejemplo es el de las comidas: en el frenético ritmo de la rutina diaria podemos llegar a ?pecar? de alimentarnos de una forma caótica para ahorrar tiempo. A continuación te cuento porqué ese es un mal hábito que debes descartar.

¿No hay tiempo en tu rutina diaria para sentarte a comer ?como Dios manda?? Entonces comienza a cambiar tu rutina. Picar algo para seguir adelante sin tener que detenernos un buen rato a comer o almorzar de forma apresurada con comida poco saludable es un hábito que trae sus consecuencias negativas. Así como la rutina impone un orden, nuestro metabolismo también exige uno y la alimentación es la base de ese orden. Si comemos a destiempo, de forma apuradas e ingiriendo comida que no es del todo sana corremos el riesgo de llegar al final del día con más hambre y por tanto comer más cuando no lo necesitamos: la consecuencia de la consecuencia es engordar.

No solo el almuerzo es ?víctima? de la vertiginosa rutina. El desayuno se ha convertido para muchos en un mero trámite que consiste en apenas un café o una infusión: ¡error! Un desayuno balanceado y medianamente abundante es el puntapié inicial para arrancar bien el día y no estar ?picando? durante toda la mañana para seguir adelante con la rutina.

Por eso es fundamental respetar el orden de las comidas y el tiempo que merece cada una. Recuerda además que nunca es tarde para intentar encontrar ese orden que, en poco tiempo, se verá reflejado de forma positiva en tu metabolismo y por tanto en ti mismo.


Fuente: http://blogellos.com/comer-con-prisa/

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