viernes, 20 de enero de 2012

Es ciencia: no vayan a dormir enojados

Ese viejo adagio inglés que dice que tras una discusión no hay que irse a dormir enojados, es una verdad científica. Evitar irte a dormir tras un pleito con tu chica sin hacer la pases y aclarar los puntos. O la cosa irá a peor.

Según confirma un estudio realizado por neurocientíficos de la Universidad Amherst de Massachusetts, cuando nos vamos a dormir tras un enojo, interrumpimos el proceso de aceptación de un hecho o situación que es incómodo o molesto, y al despertar, cuando lo tengamos enfrente de nuevo, reaccionaremos violentamente otra vez.

El estudio recopiló información sobre testigos de hechos violentos. Se comprobó que si se iban a dormir después del evento, al ver fotos del mismo, su reacción era mucho más intensa que la de aquellos que habían esperado a hablar sobre su experiencia antes de irse a la cama.

Desde luego, discutir con una mujer no es un espantoso accidente (la mayoría de las veces por los menos), pero podemos trasladar este hecho a la vida cotidiana: si somos la razón de su enojo, y se va a dormir en plena discusión, antes de llegar a un arreglo, cuando nos vea por la mañana, sus reaccione serán igualmente violentas que en la discusión.

El estudio nos recomienda que, ante cualquier desavenencia, hay que hablar hasta que las aguas bajen de nivel, y entonces sí, irse a la cama, a rumiar la injusticia de la vida sobre la almohada.

De hecho, en esas circunstancias, el cerebro nos impele a estar despiertos, como un mecanimos de defensa.


Fuente: http://blogellos.com/es-ciencia-no-vayan-a-dormir-enojados/

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